domingo, 4 de diciembre de 2016

Actividad del módulo 4: 
Diseño de actividad que de respuesta a un problema de convivencia

El problema de convivencia que elegí en la actividad del módulo 2 era el caso 4, sobre un alumno aislado que estaba empezando a causar rechazo en el grupo de iguales.
Puedes ver el análisis en este enlace :
http://llevandonosbien.blogspot.com.es/2016_11_01_archive.html
aunque trato de resumírtelo aquí (insisto en que los detalles se pueden ver en el enlace anterior).

Presentación del caso

Un alumno de un grupo de 31, de unos 15 años, por lo que lo sitúo en 3º de ESO, es identificado por los compañeros como nervioso, propenso a discusiones, con pocas habilidades sociales... El grupo está dividido en subgrupos asociados al género, chicos por un lado y chicas por otro, con un número parecido de chicas y chicos (45% chicas y 55% chicos). No parece haber un maltrato activo pero sí principio de rechazo y aislamiento. Entre la ventajas del grupo es que presenta cierta madurez y que un compañero bien valorado es el único que identifica al alumno objeto de la intervención (alumno 3) como amigo.
Aquí puedes ver el sociograma:


La intervención está centrada en mejora de la cohesión grupal ya que parece un grupo donde los integrantes van "a lo suyo" con poca relación entre ellos más que con relaciones conflictivas y, como objetivo secundario, en mejorar las habilidades sociales del alumno 3 (pero también del alumno 6 que igualmente tiene problemas de integración aunque los compañeros no lo hayan identificado así en sus respuestas).

Características del centro 

El alumnado de nuestro centro pertenece a una clase social medio-baja lo que hace que en el paso de 2º de ESO a 3º de ESO varíen mucho los grupos. Parte de los alumnos pasan a programas más específicos como FPB, ACE o GES; algunos abandonan el sistema escolar y otros, como el grupo sobre el que se desarrolla la intervención, pasa a 3º de ESO. Estos grupos de 3º de ESO suelen ser grupos poco conflictivos, con interés respecto a su futuro académico.
El centro queda abierto a los alumnos de tercero durante los tiempos no lectivos como el recreo por lo que la mayoría sale del centro y en la práctica no hay muchos espacios de convivencia aparte de las clases. Además el instituto es viejo, los armarios y puertas están en su mayoría estropeados y no es un espacio muy agradable a la vista.
Por otro lado, las actividades complementarias en tutorías, las habituales de mejora de la convivencia... en el centro suelen estar destinadas a 1º y 2º de ESO donde la conflictividad es mucho mayor. Esta conflictividad de los cursos inferiores hace que los alumnos que llegan a tercero, estén acostumbrados a ignorar los conflictos, a asumirlos como una dinámica ordinaria de la clase. Esto explica que sólo tres alumnos hayan identificado una situación de riesgo para la convivencia (el alumno 3) y que un alumno (el 6) con problemas de integración, no haya sido identificado.
Como ventaja del centro, decir que es un equipo profesional consolidado pero innovador, con un equipo directivo sensible a los problemas de convivencia.  

Medidas a adoptar

Debido a que la principal dificultad detectada es la poca integración grupal y que están en un curso de bastante exigencia conceptual, utilizaría técnicas de trabajo grupal, en particular grupos cooperativos. 
Teniendo en cuenta también las características de los grupos heterogéneos que complementan esta técnica, aprovecharía grupos de 5 miembros, mezclando chicos y chicas (que es la diferencia que el sociograma identifica más obvia) y otras características observadas en el aula: origen geográfico, situación económica, habilidades sociales...
En un primer momento aplicaría la técnica TAI (Team Assisted Individualization) que, aún trabajando en grupo, permite ciertas licencias de trabajo individual para aquellos alumnos que no estén acostumbrados o que tengan reticencias al trabajo cooperativo.
Alternando esta práctica pondría en marcha grupos dialógicos, una vez por semana. Pretendiendo una gran intensidad de trabajo, desde la perspectiva colaborativa. 
En un segundo momento, una vez acostumbrado el grupo al trabajo cooperativo, introduciría la técnica de los "grupos de investigación", que exige un esfuerzo grupal para poder avanzar en los conocimientos propios del currículo.

Respecto a las actividades para mejorar las habilidades sociales de los alumnos 3 y 6, dado que se están desarrollando técnicas de trabajo grupal y por tanto de interacción, me centraré en actividades de mejora de la autoestima y de gestión de la ira. Mejora de la autoestima a través de reconocimiento propio y de los otros; y de gestión de la ira con técnicas de relajación, meditación y empatía.

Responsables y relación con otras otras medidas a nivel de centro

La mayoría de medidas adoptadas son a nivel de aula. Los profesores de las diferentes materias seríamos los encargados de facilitar las herramientas a los alumnos para que se puedan desarrollar. En el caso concreto de la medidas de mejora de las habilidades sociales, las asumiría en tutoría, siendo asesorado por el departamento de orientación (orientadora y PTSC).
Respecto a la organización de grupos para el aprendizaje cooperativo, aunque es una metodología y por tanto no todo el profesorado tiene por qué utilizar la misma, sí que propondría que fuera fuera utilizada por otros (no es necesario todos) compañeros para que se identifique como una metodología real, no como una actividad puntual, casi un experimento. Que el alumnado tenga claro que el progreso debe ser social, que el valor añadido en el futuro laboral lo aportará la capacidad de trabajar en equipo.
Este trabajo de aula, no debería interferir en el plan de convivencia de centro más allá de que pueda servir como ejemplo de metodología integradora en el futuro, ya que no afectará a tiempos, espacios o recursos comunes.