domingo, 27 de noviembre de 2016

Análisis del caso 4: Situación de riesgo de un alumno con cierto aislamiento, rechazo y que puede estar empezando a recibir conductas agresivas. Alumno 3 del sociograma.

Descripción del caso.

Nos encontramos ante un grupo de 31 alumnos de unos 15 años, tal vez 3º de ESO (aunque el grupo se llame 2B), de los que aproximadamente la mitad (45%) son chicas. Esto nos puede hacer pensar que es un grupo de cierta madurez al haber pasado la barrera de 2º de ESO, donde con más o menos interés, la mayoría de alumnos pretenden terminar la escolarización obligatoria. Este supuesto grupo puede tener una ventaja: prefieren ir a lo suyo, evitar meterse con nadie y que el curso vaya lo mejor posible; pero también una desventaja: si hay problemas en clase, que prefieran evitarlos para no salir perjudicados y por tanto no servir de ayuda a una posible víctima. Los cinco grupos de clase están diferenciados por sexo: o sólo chicas (parece evidente que "alumn@ 30" es chica teniendo en cuenta la configuración de los subgrupos) o sólo chicos, siendo los de chicos más pequeños en número.

Por otro lado el alumno en situación de riesgo sólo es identificado por tres compañeros (uno podría ser él mismo, aunque la descripción de su conducta no parece ser propia de una autoevaluación). Éstos lo identifican como un compañero nervioso, propenso a las discusiones, con pocas habilidades sociales... podríamos pensar que es un compañero desagradable e insolente, pero por otro lado y contrariamente creen que le molesta (aunque no mucho) su situación y lo que parece más llamativo en  un menor que parece discutir con frecuencia: que no le gusta llamar la atención. El principal problema que presenta es que le rechazan o aíslan, no identificándose maltrato físico y pocas agresiones tanto presenciales como por medios digitales.

Al ver el sociograma de la última página tenemos una gran ventaja y es que, aunque sólo tiene un amigo identificado (el alumno número 22), este el el 6º mejor valorado por los compañeros y el segundo entre los varones, Este alumno está dentro de otro subgrupo con los alumnos 18 y 16 también varones por lo que podría ser muy buen nexo para crear un grupo de apoyo con estos otros dos. Otra ventaja con la que contamos es que la mayoría de alumnos identifican muy buen ambiente en el grupo.

Posible intervención.

Para el diseño de la intervención, lo primero haría saber la situación al departamento de orientación y pediría asesoramiento tanto al orientador u orientadora como al (o la) PTSC.

Como medida primera y básica de protección, pondría a los alumnos 22, 18 y 15 cerca en el aula. Si la disposición es en grupos de 2, el alumno 3 se sentaría junto al 22, y los alumnos 15 y 18 delante o detrás en función a la distracción que suelan tener.

Buscaría dos objetivos:
1º Reforzar la cohesión grupal ya existente ampliándola a los dos alumnos menos integrados (el alumno 3 y el alumno 6).
2º Mejorar las habilidades sociales del alumno en situación de riesgo (alumno 3).

Para mejorar la cohesión grupal trataría de favorecer el trabajo en grupo y dentro de estas actividades trataría de pedir a mis alumnos realizaciones donde las habilidades tanto del alumno 3 como del 6 sean un valor añadido. Trabajos en gran formato para exponerlos en espacios comunes, presentaciones ante la clase utilizando soporte digital, utilización de manifestaciones artísticas en las que puedan destacar (música, pintura...).
Por otro lado y teniendo en cuenta que presupongo un grupo más o menos maduro, creo que sería positivo llevar a cabo algunas dinámicas de cohesión grupal como "El cadáver exquisito" donde se debe escribir en un papel cosas positivas de los compañeros o "Se busca" donde se hace un dibujo de cada alumno y se va completando con características que lo hacen especial. Por otro lado juegos de distensión y contacto, que suelen ser muy bien recibidos, resultar divertidos y generar anécdotas que refuerzan la vinculación al grupo.

Respecto a las habilidades sociales, me centraría en habilidades de comunicación, por su importancia y por el momento en el que (supongo) están los alumnos: con un trato bastante funcional en el aula. Dinámicas de eficacia en el trabajo orientadas a mejorar la comunicación para el trabajo (como la técnica phillips 6.6, las habituales lluvias de ideas, la técnica del "pasado mañana" que es una versión de la lluvia de ideas...) y juegos basados en las dificultades de comunicación como "el dibujo sin respuesta" donde se debe describir un dibujo sin poder verse ni retroalimentarse los participantes, "la quiniela de las emociones" donde trabaja el lenguaje para-verbal.
También creo que serían útiles algunas estrategias propias del mindfulness como las visualizaciones o meditaciones que permitan mejorar la conciencia de uno mismo y posteriormente la empatía con el resto.

Los momentos para aplicar esta posible intervención dependerán de la acogida que vayan teniendo en el grupo, pero no me limitaría a las tutorías dado que la mejora de la convivencia en el aula mejorará el rendimiento, y las técnicas de trabajo serán muy útiles para cualquier materia. Trataría también de que mis compañeros de otras materias toasen conciencia de la situación del grupo y trabajásemos coordinados en la respuesta.

Evaluación y seguimiento.

Utilizaría como principal herramienta la observación directa por suponer una retroalimentación inmediata. Observaría aspectos como nivel de participación en las actividades del grupo en general y del alumno 3 (y 6) en particular; cantidad de compañeros con los que se relacionan; actitud ante nuevas propuestas de trabajo o juegos...
También indicadores secundarios como la variación en el número de partes (entendiendo que los comportamientos que generan parte son una falta de respeto al profesor y a los compañeros); la eficacia (calidad y puntualidad en la entrega) de los trabajos solicitados.
Herramientas de tipo sociométrico. Haría un nuevo sociograma pasado unos meses; mantendría entrevistas individualizadas donde entre otros aspectos hablemos de la convivencia, pasaría un cuestionario al final de trimestre sobre lo vivido durante el mismo: contenidos, relaciones con profesorado, compañeros..

Si los datos que arrojasen estas observaciones y herramientas fueran positivos, mantendría cierto número de actividades en la misma línea pero bajando la intensidad con el objetivo de normalizar la nueva dinámica del grupo. En caso contrario replantearía junto al departamento de orientación la estrategia en caso de no identificar riesgo grave en la convivencia, o si la situación se hubiese escapado mis manos sin darme cuenta y sin poder anticiparlo, tendría que tomar medidas de tipo punitivo en coordinación con jefatura de estudios.